miércoles, 1 de septiembre de 2010

TRAS LA ASAMBLEA DEL 16 DE JULIO

El pasado 16 de julio tuvo lugar por fin la Asamblea Extraordinaria del PSOE de Alpedrete en la que se eligió la actual Ejecutiva. Como ya es sabido por todos, la candidatura que me honro en haber encabezado, obtuvo tan solo un voto menos que la que encabezaba el compañero Francisco José de Pablo Muñoz, quien hoy ocupa la Secretaría General.
El resultado, con ser muy ajustado y dejar clara la necesidad de un equilibrio orgánico, debe de ser entendido como definitivo hasta el momento en que, de manera ordinaria, se renueven las ejecutivas locales y regionales, tras el próximo congreso. Y si se da definitivamente la integración necesaria y se superan los aprioris que generaron la crisis, así será dentro de la más estricta normalidad.
No puedo valorar el resultado obtenido en la Asamblea como negativo. No lo hago pese a no haber ganado la candidatura que encabezaba, porque el proceso –desde la presentación de la moción de censura contra el anterior comité, hasta el día de la elección del nuevo- ha traído consigo la resolución de uno de los problemas –el más importante- que provocó la decisión de algunos compañeros y compañeras de plantear la moción.
Quien justificó con su conducta la puesta en marcha de la medida, ya no se encuentra en la dirección local del PSOE de Alpedrete y por tanto, muchos y muchas damos por bueno el resultado.
Es una prueba más de que éste es un partido democrático en el que los militantes tienen a su alcance instrumentos para terminar con situaciones de abuso de poder, megalomanías inexplicables y otras perversiones de la política.
Sea como fuere, el PSOE de Alpedrete se recompone y se regenera su vida orgánica a las puertas mismas de la precampaña de las elecciones de mayo de 2011. En estas circunstancias es importante dejar claro que si hubo una crisis interna en esta Agrupación, ya no la hay. El proceso democrático interno ha designado unos nuevos responsables y ha puesto en marcha un proyecto que tiene como fin la recuperación del Ayuntamiento de Alpedrete por parte de la izquierda.
Que a nadie le quepa la menor duda de que todos apoyaremos sin fisuras a la nueva dirección en su tarea, pese a las diferencias de planteamiento que pudieran existir y que de hecho son normales en todos los partidos políticos. Y lo vamos a hacer desde la responsabilidad que implica la militancia en este Partido y seguros de que en esta ocasión hay muchas posibilidades de que el PP no gobierne a partir del año que viene en Alpedrete.
Por eso, en estos momentos más que nunca, El PSOE tiene que estar unido –y lo estará-para conseguir situar a la izquierda en el gobierno municipal.
Se que en determinados sectores o entre ciertas personas –algunas bastante cercanas- no faltará quien se empeñe en buscar argumentos que contribuyan a la desunión o empeñados en mostrar un PSOE de Alpedrete dividido o debilitado por luchas internas. Tengo que decir por mi parte y por la de aquellos o aquellas quienes pudieran verse representados por mis palabras, que agoreros y mezquinos, no encontrarán ni un solo argumento a su favor para apoyar tales tesis.
El adversario político de los socialistas de Alpedrete es, como no podía ser de otro modo, el Partido Popular y cualquier otra interpretación, carece por entero de sentido y de fundamento en este momento. Este periodo que ahora se inicia, tiene que ser el de la derrota del PP y de la victoria de la izquierda. Y así será porque toda la izquierda tiene que trabajar y trabajará unida para conseguirlo. Estamos preparados para liderar ese cambio y lo vamos a conseguir con el esfuerzo de todos.
Pero el trabajo a realizar no puede verse mermado en su dimensión por una visión excesivamente localista que a mi juicio aminora la fuerza del discurso.
No se debe obviar en el análisis de nuestras inquietudes políticas, que no somos un municipio aislado, sino que pertenecemos a una comarca importante de la Comunidad de Madrid. Que lo que pase en otros ámbitos de nuestra región nos afecta también y que el cambio verdadero no se dará si, al final, el Partido Popular continua gobernando la autonomía madrileña.
Por eso, debemos ser capaces de ofrecer, como socialistas dispuestos a gobernar, un proyecto unitario y homologado en toda la zona. Un proyecto que responda a las particularidades de cada municipio, pero que comprenda bien los intereses generales de unas localidades que comparten entre otros, servicios, infraestructuras y problemáticas y que necesitan de la fuerza de la unión para tener repercusión en sus demandas.
Es más importante que nunca la unidad y el trabajo conjunto de los socialistas de la Sierra; por nuestros intereses comunes y también porque este trabajo se verá recompensado así, con el triunfo electoral en la Comunidad de Madrid.

No hay comentarios: